Industria aseguradora en México: crecer no solo implica vender más, sino entender mejor el riesgo


El sector asegurador mexicano atraviesa una etapa de crecimiento y transformación. Durante el primer trimestre de 2025, las primas emitidas del sector asegurador y afianzador registraron un crecimiento anual de 12.4%, impulsado principalmente por los ramos de Daños, Vida y Gastos Médicos, de acuerdo con información de la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF).
Este crecimiento refleja una mayor demanda de protección, pero también plantea una pregunta estratégica para las instituciones del sector: ¿cómo identificar dónde están las oportunidades de crecimiento y qué necesitan realmente los mercados que todavía no están suficientemente atendidos?
Para las aseguradoras, competir en este entorno no depende únicamente de ampliar su oferta. Requiere contar con información que permita comprender mejor a las empresas, sus riesgos y los factores que determinan sus decisiones.
Un mercado que todavía tiene espacio para crecer. A pesar del dinamismo del sector, la penetración de los seguros en México continúa representando un reto. De acuerdo con información presentada por la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), la penetración del seguro se ubicaba en 2.76% del PIB, un nivel que evidencia el potencial para ampliar la cobertura aseguradora en el país. (AMIS)
Esto representa una oportunidad para las instituciones que sean capaces de identificar segmentos con necesidades de protección todavía desatendidas y desarrollar propuestas de valor acordes con sus características.
La propia AMIS ha señalado que fenómenos como el nearshoring pueden representar una oportunidad para fortalecer el mercado asegurador mexicano, debido a la llegada de nuevas inversiones, infraestructura y riesgos operativos que requieren coberturas especializadas.
El reto: identificar necesidades antes de diseñar soluciones. En este contexto, uno de los principales desafíos para las aseguradoras es evitar tomar decisiones basadas únicamente en información histórica del mercado.
Los indicadores de primas, siniestralidad y participación permiten conocer qué está sucediendo, pero no necesariamente explican por qué está sucediendo. Por ejemplo:
¿Qué riesgos preocupan actualmente a las empresas de determinado sector?
¿Qué coberturas consideran prioritarias y cuáles perciben como poco relevantes?
¿Qué factores determinan la contratación o renovación de una póliza?
¿Qué barreras encuentran las empresas para acceder a determinadas soluciones?
¿Cómo evalúan la propuesta de valor de las distintas instituciones?
¿Qué atributos pesan realmente al momento de elegir entre diferentes alternativas?
Responder estas preguntas requiere complementar la información cuantitativa del mercado con información directa de quienes toman las decisiones dentro de las organizaciones.

De la información de mercado al conocimiento accionable. Para una aseguradora, conocer el tamaño de un mercado es apenas el primer paso. La verdadera ventaja está en comprender cómo está compuesto, qué necesidades presenta y dónde existen oportunidades concretas.
Una investigación B2B puede ayudar a construir esta visión mediante diferentes aproximaciones. El dimensionamiento de mercado permite estimar el tamaño y potencial de segmentos específicos, identificar oportunidades de crecimiento y establecer prioridades comerciales con mayor fundamento.
La voz del mercado B2B da apertura directamente a las empresas para conocer sus necesidades, percepciones, prioridades y principales puntos de dolor frente a las soluciones aseguradoras. Por otro lado, los estudios de demanda ayudan a identificar qué tan atractiva resulta una determinada cobertura, qué segmentos presentan mayor interés y qué factores podrían impulsar o limitar su adopción.
La oportunidad está en entender mejor al mercado. El crecimiento del sector asegurador no necesariamente significa que todas las oportunidades sean evidentes. En un mercado donde las necesidades de protección evolucionan junto con la actividad empresarial, la información se convierte en un activo estratégico.
Las instituciones que logren identificar con mayor precisión qué necesitan las empresas, cómo toman sus decisiones y qué factores determinan su elección estarán mejor posicionadas para desarrollar productos, ajustar propuestas comerciales y priorizar segmentos con verdadero potencial.

La pregunta, entonces, no es únicamente cuánto puede crecer el mercado asegurador, sino dónde están las oportunidades y qué información se necesita para convertirlas en decisiones de negocio.
Porque para crecer en mercados cada vez más complejos, entender el riesgo también significa entender a quienes necesitan gestionarlo.
En MGR ayudamos a las organizaciones a transformar información de mercado en conocimiento accionable mediante investigación B2B, dimensionamiento de mercados, estudios de demanda, pricing, benchmark y análisis de la voz de las empresas.




Comentarios